viernes, 10 de diciembre de 2010

Todos nos preocupamos porque nos amen. Fundimos biela, carburadores, hacemos cualquier cosa con tal de que nos amen.
Si se ensucia el carburador el que ama le mete igual, contra viento y marea, cueste lo que cueste.
Cuando un fratacho ama le importa más el otro que él mismo. Cuando amas haces cualquier sacrificio por el otro, nada te hace más feliz que ver al otro feliz y nada te hace más triste que ver al otro triste.
Porque el que ama, ama. Ama lo que le gusta, lo que no le gusta, lo que nunca le va a gustar. El que ama no es un perno quisquilloso como somos todos que siempre estamos ahí buscándole el pelo al huevo, la fallita para decir “ves, no me amas tanto como me decís, no me amas como me merezco, no me amas hasta el infinito”.
El amor es entregarse, es que el otro sea más importante que vos.
Uno no encuentra el amor, el amor te encuentra, y cuando te encuentra te arrasa, te da vueltas, te vuelve de aire, y lo único que te importa es amar, amar de frente, sin razones, sin especulaciones, amar y solo amar porque esa es la verdadera naturaleza del amor.

1 comentario:

  1. Ola guapa^^
    me encantan tus textos, tienes mucha imaginación, sigue así felicidades:)

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