jueves, 12 de abril de 2012

Mis sábanas huelen a ausencia. Me callan con besos pero no eres tú así que me la sudan y sólo pienso en que vengas sin billete de regreso.Ciudades mudas y tú y yo discutiendo, haciendo más grande el hueco de la pajita para meter dos y compartir el batido. Mangas manchadas de chocolate y no de lágrimas.
Petas a pachas, matrimonio de conveniencia para que te suministre yerba. Tus manos, cogen el peta y me lo pones en los labios.
Tres colores en la muñeca y un nombre en la cabeza mientras como techo.
Espérame en el ático como en esa película en la que los protas tienen nuestros nombres.
Báilame el agua, paséate sin pantalones por aquí, túmbame en la cama. Noche de tripis.
Dime que me odias. Sonríe. Ahora di todo lo que me quieres. Quéjate de algo para que pueda llamarte quejica.
Gracias por no obedecer y quererme.
La rubia del tercero... el mundo jodido y te fijas en mí.
Tus ojeras llevan mi nombre. Las veo y me siento orgulloso.
"No hace falta que busques entre líneas esta vez, pequeña."
Sabor a "no te vayas", aunque por ahora solo he probado el "ven".
Échame de menos y piensa en mí, lo de siempre, eh.